Tauro, el toro, (del 21 de abril al 20 de mayo). COMO RECONOCERLO (I)

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Tauro, el toro, (del 21 de abril al 20 de mayo). COMO RECONOCERLO (I)

Mensaje  Saradia el Lun Ago 17, 2009 4:39 pm

“Tu cuídate del sentido que los sonidos se cuidarán ellos solos”

Un trotamundos amigo mío, que ha estado en todas partes por lo menos dos veces, me contó que jamás olvidará su primer viaje en barco al sur de España. Un día, mientras estaba en cubierta admirando l paisaje, se perfilo a distancia una enorme masa de roca que se elevaba sólida y gradualmente del brillante azul del Mediterráneo, “Mirad, el peñón de Gibraltar!” gritó alguien en el barco. Debidamente impresionado, mi amigo tomo una instantánea para mostrar a los amigos y después, volviéndose a un adolescente aburrido que ocupaba la silla de cubierta inmediata a la suya, dio cauce a su vena poética. “¿No es una maravilla? Comento. Toneladas de agua lo están bañando desde hace siglos, las tormentas lo han azotado, lo han atacado los ejércitos, las civilizaciones han surgido y se han eclipsado, pero el peñón sigue allí. Nada lo cambia ni es capaz de hacerlo mover.” “Sí, bostezo el chico. Me recuerda a mi padre”

Su padre había nacido en mayo. Y de esa manera se reconoce a Tauro, el Toro. Los lugares mas adecuados para buscarlo serán una granja, un banco o una agencia inmobiliaria, pero también se le puede encontrar pastando en otras praderas. Hay Tauros ingenieros, estrellas de cine, oficinistas, jardineros, reyes y reinas, deshollinadores, carniceros, panaderos y fabricantes de velas. Pero el Toro se caracteriza siempre por su actitud fuerte y silenciosa. Hasta que no llegue uno a conocerlo un poco a fondo, sus monólogos mas largos serán probablemente “si”, “no”, “gracias”, “hasta luego”, y frecuentemente “Ajá”, como sustituto del “no”. Si al nacer tuvo fuerte influencia de Géminis, Aries o Sagitario, es posible que sea un poco mas garrulo y camine con mas flexibilidad, pero el Toro típico es preferentemente lento en el movimiento y parco en el hablar.

Como Gibraltar, es sólido y firme y nada altera su tranquilidad. Se le puede arrojar agua encima o encenderle fuego entre los pies. Se le puede golpear el pecho con los puños cerrados, clavarle el fuego de miradas hipnóticas o gritarle a voz en grito: Tauro no se moverá ni un centímetro. Una vez tomada su posición, se cruza tranquilamente de brazos y se sienta sobre los talones. Exhibe un mentón bastante prominente, dilata las narices, echa atrás las orejas… y tu te aguantas.

Es raro que el Toro se lance a atropellar a alguien. Lo que quiere es simplemente que le dejen solo. No le molestes y se sentirá satisfecho. Presiónale y se mostrara obstinado. Empújale demasiado, fastídiale en exceso, y prepárate entonces para una furia violenta. Es capaz de aguantar durante meses y años, exhibiendo un dominio y un control perfectos, aspirando la fragancia de las flores y haciendo caso omiso del nervioso bullicio que le rodea. Hasta que algún día inesperado un imprudente le ponga una pajita de mas sobre los anchos lomos. Entonces bufara, empezara a arañar la tierra, entornara los ojos… y se lanzará a la carga. Apártate del camino con toda la rapidez que puedas y corre para salvar la vida! La irascibilidad taurina rara vez se despliega de manera impulsiva, pero cuando el Toro se enfurece es capaz de destruir todo lo que encuentra a su camino, aunque sea un Escorpio. Pero destruir no es la palabra; demoler habría que decir mas bien. Y puede pasar un tiempo antes de que se deposite de nuevo el polvo y vuelva a reinar la paz. Hay Tauros con tanta capacidad de control que en toda su vida no cargan mas que una o dos veces. Hasta los de genio mas vivo apenas si estallan un par de veces al año, y ya es mucho. Con todo, es mejor tener presente que, por lo general, Tauro no se enoja o fastidia solo un poquito. Si el incidente es lo bastante importante como para quebrantar la normal placidez de sus emociones, lo que hay que esperar no es un enojo cualquiera, sino una furia ciega.

Sé de un Tauro a quien su mujer jamás había visto encolerizado durante todos sus años de casados, hasta que se suscitó un incidente en un atestado restaurante. Un borracho de los fastidiosos se acercó, tambaleante, a la mesa e hizo un comentario subido de tono. La mujer esperaba que su marido afrontara la situación con su firmeza y su autodominio habituales, y se quedó tan atónita como el resto de los clientes cuando súbitamente Tauro se levantó, derribó dos mesas, levantó al hombre en vilo y lo mandó volando al otro extremo del salón, donde se estrelló contra el tablero de los músicos. El incidente fue mudo. Espero que esto inspire al lector la cautela adecuada. Antes de hacerle siguiera un guiño a una desconocida, mas vale saber qué día cumple años su acompañante.

Cabe esperar que muchas personas nacidas en mayo se parezcan a un toro…los hombres, claro, aunque las mujeres nacidas bajo este signo tendrán una intangible e imprecisa cualidad bovina. La mirada de las mujeres Tauro será serna y límpida, pero fija. Se mueven con gracia e indolencia, pero algo en ellas sugiere una fuerza oculta. En cuanto a los hombros, el pecho o la espalda (o las tres cosas) anchos y fuertes. Alto o bajo, el cuerpo será bien proporcionado. Las orejas suelen ser pequeñas y pegadas a la cabeza. Cuando comen, mastican con lentitud y por lo general tienen una digestión excelente. Es fácil encontrar un mechón de pelo (como la guedeja del toro) o un rizo que cae en el centro de la frente. Aunque no todos, muchos Tauros tienen el pelo rizado u ondulado, y casi siempre oscuro, como los ojos y el cutis. Incluso los escasos Tauros rubios, de ojos y tez clara, jamás darán la impresión de fragilidad, ni mental ni de carácter.

Claro que no se puede esperar que todos los de este signo se parezcan a Ferdinando el toro o la vaca Clarabella. Es verdad que generalmente son de cuerpo grande y generoso, que a veces no solo es musculoso sino rechoncho y hasta gordo. Pero si nos hacemos demasiado a esta imagen, no reconoceremos los Tauros flacos, y a ellos también es importante distinguirlos. ¿Qué harás, lector, cuando enciendas la televisión y en la última película de la noche te presenten algún Tauro como Bing Crosby, Fred Astaire o Gary Cooper? No te dejes engañar por ellos. Con toda la ligereza de pies que le da Piscis, y el vaporoso encanto de Géminis, Fred Astaire es un Tauro, de tierra, y eso no pueden cambiarlo las demás influencias planetarias de su carta nata. Pregúntaselo a su amigo el coreógrafo Hermes Pan, o a cualquier otro que esté próximo a esa leyenda danzante. Intenta averiguar lo que cuesta conseguir que sus ágiles pies vayan hacia donde él no quiere ir, o que haga algo que no quiere hacer. Bing Crosby también es famoso por su personalidad imperturbable, serena y campechana. (Probablemente el que iba en el barco era uno de los hijos de Bing.) Y en cuanto a Gary Cooper, siempre hizo unas interpretaciones estupendas de Gary Cooper. Y, como sucede con muchos otros Tauros que encontramos lejos del escenario y de las cámaras, las escenas de amor de Gary Cooper nos muestran a una romántica muchacha que llora “Te amo locamente, apasionadamente. No puedo vivir sin ti. Eres toda mi vida, amor mío. Dime que te importo. Dime que sientes lo mismo que yo. ¿Me amas, de verdad?” y ¿Qué respuesta obtiene la pobre chica por semejante torrente de sentimientos? “Sí” (Pero puede ser curiosamente satisfactoria.)


Tauro se siente intensamente atraído por el sexo opuesto, pero entre sus costumbres no se cuenta la de perseguir activamente ningún tipo de placeres. Prefiere atraer a la gente hacia él. ¿Por qué ha de desperdiciar sus energías persiguiéndolos por el campo? Con una pequeña excursión, a una granja y una sagaz observación de las leyes de la naturaleza, quedará en claro la forma en que se activan las emociones taurinas, tanto en cuestiones de amor como de amistad. La pasividad es el comportamiento típico. Tauro prefiere recibir hospitalariamente en su casa, antes que molestarse en ir de visita. El esfuerzo que requiere alcanzar una popularidad centelleante no está hecho para la naturaleza del Toro. Si lo quieren, pueden llamarlo, que él estará. Si le arrojas el anzuelo de la camaradería o del romance, el lo recogerá, si le interesa. Y además, sabrá que hacer con él, lo que no siempre sucede con otros signos mas gregarios.

Es raro que Tauro se preocupe, se irrite o se coma las uñas. Es posible que si las cosas no van como él quiere, cavile y ponga cara larga, pero no es del tipo nervioso e inquieto. Estoico por naturaleza, se toma las cosas como vienen, y nada es capaz de alterar esta inclinación fundamental.

Conozco un Tauro que es a la vez abogado y funcionario contable, una doble carrera que para cualquiera supone un esfuerzo considerable, especialmente cuando corren los plazos de impuestos. Admito que este Tauro se muerde un poco las uñas. Está bien, se las muerde mucho. Habla mas rápido que yo (que hablo bastante rápido) y hasta tiene un par de arrugas de preocupación en la frente. Pero en su carta natal hay una fuerte influencia de Géminis a la que se debe esa aceleración engañosa, y si uno mira por detrás del torbellino de su dinámica imagen exterior, seguirá encontrándose con un Tauro. Su cerebro es capaz de calcular con la rapidez del rayo, pero las decisiones las toma con lentitud y cuidado. Sus acciones son predecibles, su carácter fuerte, y podéis preguntarle a su esposa si se deja persuadir cuando ella quiere convencerle de que se vista para salir, una noche que el tiene ganas de quedarse en casa. Preguntad también a sus clientes que intentan conseguir y de buen modo, pero los papeles no se firman hasta que él no esté convencido de que la operación es buena. Oh, vaya si es un Tauro, pese al ingenio y a la agilidad de Géminis. La rapidez en la acción no se cuenta entre sus vicios. Tauro acomete con lentitud, y esta no es una falsa interferencia.

Los nativos de Tauro son gente hogareña. Es raro el Toro al que no le encanta regodearse bajo su propio techo y relajarse en un ambiente cómodo y familiar. El cambio lo altera (a menos que tenga la Luna o el ascendente en Géminis, Sagitario o Acuario). Si el Tauro que conoces, lector, no es propietario de su casa, n dudes de que piensa en serlo, y algún día lo conseguirá. Tauro es terrestre y, de alguna manera o de otra, el amor de la tierra le tocará algún día. Si no puede evitar vivir en un atestado edificio de apartamentos, tendrá probablemente en la ventana una maceta llena de geranios o de petunias.

Cuando el bullicioso estrépito de la ciudad ejerza sobre él demasiada presión, se irá decididamente con su caña de pescar en busca de un lugar pastoral y tranquilo. Que el mundo se ponga a girar con demasiada rapidez para él y amenace marearlo, y Tauro se irá simplemente a tomarse un descansito hasta que amaine. Si no tiene la escapatoria de la caña de pescar o de la maceta en la ventana, es posible que se dedique a los negocios inmobiliarios y que se ocupe de resolver los problemas de vivienda de otros, lo cual le permitirá de vez en cuando darse una vueltecita por los suburbios. Por remota que sea, siempre tiene una conexión con la tierra, que puede ser andar por los alrededores del hipódromo o dar su paseo de los domingos por un parque, embebiéndose del espectáculo y la fragancia de la naturaleza.
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